¿NOS ALEJAMOS O NOS ACERCAMOS? La contradicción entre lo interno y lo externo manifestada en las relaciones humanas

ESTAMOS VIAJANDO HACIA EL INFINITO PRODUCIENDO PODEROSOS Y EVOLUTIVOS ENCUENTROS

La expansión es la experiencia de un universo que está inhalando profundamente, creando inspiradores espacios que nos permiten evolucionar a través del viaje de la consciencia.

La unión de pequeñas, diminutas  e invisibles partículas han dado origen a la formación de todo el universo, desde un cuerpo humano hasta gigantescos soles y estrellas.  En toda la línea de la creación se producen choques naturales por la influencia de las ondas gravitatorias, ellas hacen que los objetos celestes se atraigan e impacten, que se rompan y fundan; da igual lo que ocurra porque al final siempre aumentarán su volumen; y al hacerse más grandes se vuelven más susceptibles de mayor cantidad de impactos exteriores, como si un imán atrajera cada vez más objetos provenientes de la eternidad, llegando cual esperma divino para fecundar, enriquecer y expandir.

Esto describe resumidamente el viaje que estamos haciendo hacia el infinito. Un viaje de poderosos y evolutivos encuentros. Por ello el universo en el que vivimos se está agrandando más y más, pero en el plano humano, tanto físico como espiritual nos ocurre lo mismo. No sólo es una realidad visible y demostrable en términos científicos, sino que además se puede sentir en el anhelo impetuoso que surge desde lo más hondo del sentimiento humano; por ello las células reproductivas se duplican exponencialmente hasta crear un nuevo cuerpo, es la misma razón por la que el corazón intenta explotar en cada bombeo, o por la que los pulmones amplían su espacio en cada inhalación; pero también la consciencia quiere agrandarse, y lo hace produciendo una comprensión que expande nuestra esencia. Cada parte de todo organismo vivo, tanto material como energética, responde a la misma orden, pero de diferentes maneras.

Nos desvivimos por ser grandes, por viajar, por crecer, por adentrarnos en espacios desconocidos, por alcanzar las cimas más altas, por querer llegar al límite de todas las cosas.  Aunque llegar al final del infinito sea una fantasía, no podemos dejar de dirigirnos hacia esos confines, es nuestra dirección porque estamos guiados por el impulso de una esencia expansiva. En este camino hacia ninguna parte, vamos explorando y viendo paisajes que dan sentido al hecho de vivir siendo conscientes de ello; poco a poco se nos abre la posibilidad de adentrarnos en el misterio.

LA TRANSFORMACIÓN DE LO INVISIBLE EN ALGO MAJESTUOSO

Desde siempre todo movimiento humano ha estado regido en alguna manera por ese código expansivo que habita en nuestras partículas subatómicas, por eso los átomos se convierten en moléculas; y estas en células que reunidas magistralmente se convierten en órganos; los que organizan una sinfonía armónica reuniéndose con tejidos y complejos sistemas para conformar un perfecto organismo vivo. Todo adentro de una membrana que nos da apariencia de estar separados del resto. Cuando ya estamos listos para vivir aparece la inevitable necesidad de juntarnos con otros; de hacer grupos, sociabilizarnos, reunirnos entorno a afinidades, conformar equipos, crear una familia; en definitiva unirnos y aumentar el volumen. Lo que los astrobiólogos llaman “acreción homogénea” es el acrecentamiento de un cuerpo por agregación y unión de otros cuerpos menores que eligen la unión antes que la separación.

Mientras este universo siga inhalando seremos esclavos de esta bendita expansión; aparentemente nos aleja porque al viajar las distancias crecen y las partículas se alejan entre ellas; estamos viajando desde un punto hacia infinitas direcciones; pero además ese fenómeno produce una orden subatómica de búsqueda de cercanía,  este “fenómeno de acreción homogénea” por un lado define la necesidad de que las partículas que viajan por el universo se busquen y se atraigan guiadas por campos gravitatorios -esas energías que hacen que se encuentren y unan-  formando estrellas que a su vez son las que luego viajarán por una órbitas en torno a un sol que les acaricie para despertar la vida; y por otro lado define muy bien las relaciones humanas: atracción, choques, alejamientos y acercamientos. Todo sirve para cumplir con la misión que nos impone ese impulso expansivo, en el que aunque nos vamos alejando como si quisiéramos estar cada vez más solos, en el fondo y a su vez estamos buscamos la cercanía.  Nos guste o no es lo que rige nuestras intenciones.

 

RECONOCIENDO NUESTRA ESENCIA Y DEJÁNDOLA VOLAR

Éste blog es producto del mismo fenómeno: “Desear llegar más lejos», «Intentar alcanzar más corazones», «Movernos para acercarnos a otros».

Podemos jugar esta sinfonía armónica donde encontramos la dualidad de encontrarnos y reencontrarnos solos y unidos en este proyecto.

Poner en la consciencia de muchos un mensaje que viajará a través de las palabras, en esta nave virtual.

El mundo, es tan inmenso, que parece inalcanzable a la hora de querer llegar a todos, nada alcanza, ni los medios telemáticos, ni las redes sociables, ni tampoco los dispositivos móviles son suficientes.

Todo lo que hagamos es poco para cumplir con el anhelo interno de «llegar a ti». Con cada palabra que acaricie tu corazón estaremos cumpliendo con lo que la existencia nos ha inspirado.

Por ello, como organización, afirmamos que nuestro destino es la expansión, lo decimos como empresa pero también es algo muy personal, porque con ello estamos diciendo algo que nos compromete y desafía ante todos, que nuestra esencia está viajando, que nuestro amor se está expandiendo, que nuestra comprensión crece y que cuando a la confianza le llega el momento del florecimiento, se desprende del árbol para viajar inevitablemente hacia otros, cae en manos de otros después de un largo proceso de maduración.

Madurar también es un arduo viaje interno. Y es justamente eso lo que hacemos: estamos encontrándonos con otros para impulsarnos mutuamente a madurar, a ser nosotros mismos; y cuando esto sucede entonces ocurre otro milagro interno de dimensiones desconocidas: que encontramos la libertad de nuestro Ser. Al abrazar al otro tal cual es, es cuando vivimos la experiencia de volar. Nuestro Ser se marcha, como si nos quedáramos vacíos por dentro, nos hemos atrevido a salir recuperando el estado original en el que solo la nada existía. Por eso nos da tanto miedo amar, porque es abandonar lo que creíamos ser para ir hacia el encuentro de lo que siempre ha sido. Es lo que llaman “fundirse con la totalidad”

Acercarnos desafía la tendencia expansiva universal, parecería que fuéramos en contra del viaje expansivo, porque en cada encuentro con el otro siempre se inicia un proceso de fusión e integración, esa es la intención oculta que dirige nuestra alma, al unirnos también nos surge la necesidad de volar, por ello todos los movimientos son en el fondo expansivo, porque están inspirados en la pura y sana intención de estar más cerca del origen, tanto que en algún momento nos lleguemos a convertir en uno. Es lo que en la tierra le hemos llamado AMOR.

En este momento estoy solo, en un hotel de Montevideo, Uruguay, aguardando mi viaje hacia España, elegí justamente este momento de soledad para escribir algo que tiene que ver con las personas que están relacionadas a mí y que tanto amo, que me acompañan en esta preciosa experiencia de volar juntos.

Bienvenidos a esta aventura de viajar solos y aparentemente separados del resto; en este maravilloso viaje podéis daros cuenta en cualquier momento, que ni hay desplazamiento ni alejamiento, sino uno solo destino de reuniros en comunión.

 

Alberto José Varela

nosoy@albertojosevarela.com


 

Compartir

Leave a Reply

avatar
  Subscribe  
Notify of
Ir arriba