LA OBSERVACIÓN OBJETIVA DE LA CONSCIENCIA Y LA PERCEPCIÓN SUBJETIVA DE LA MENTE. Una lucha que se debate en la vida de las personas que comienzan a despertar.

LO QUE LA CONSCIENCIA DESPIERTA NO PERMITE QUE OCURRA

La percepción subjetiva de la mente lucha en contra de la observación objetiva de la consciencia, el terreno de batalla es la vida de cada persona cuando comienza a despertar.

 

Si la consciencia está despierta siempre estará en un estado de atención plena que evita el fortalecimiento del yo, por ello no permite que ocurran determinados procesos mentales de reforzamientos psicológicos que nos apartan de la posibilidad de evolucionar.

 

1-LA EVOLUCIÓN INTERIOR ES UN PROCESO DE BÚSQUEDA DE ESPIRITUALIDAD QUE “NO PERMITE” QUE EL BUSCADOR SE ESPIRITUALICE. Si se trata de encontrar la esencia espiritual de nuestra existencia no podemos permitir que aparezcan personajes para dirigir cada paso ni para opinar o exigir de qué manera transitar por el camino.

 

2-LA EVOLUCIÓN INTERIOR ES UN RECORRIDO DE AUTOCONOCIMIENTO QUE “NO PERMITE” QUE EL CONOCEDOR SE IDENTIFIQUE CON LO QUE DESCUBRE DE SÍ MISMO. Si se trata de un viaje hacia adentro en el que no sabemos con lo que nos vamos a encontrar no podemos permitir que el viajero se distraiga con experiencias trascendentes ni que el miedo bloquee la auténtica indagación en la oscuridad y en lo desconocido.

 

3-LA EVOLUCIÓN INTERIOR ES UNA APERTURA A LA SANACIÓN DE LOS TRAUMAS QUE “NO PERMITE” QUE LA PERSONA HERIDA ACABE TERAPEUTIZADA. Si se trata de dejar atrás todo lo ocurrido desde una auténtica reconciliación, no podemos permitir que el pasado se apodere de las decisiones que tomamos hoy.

 

4-LA EVOLUCIÓN INTERIOR ES UNA APASIONANTE INDAGACIÓN FILOSÓFICA QUE “NO PERMITE” AL EXPLORADOR SACAR CONCLUSIONES CON LO QUE DESCUBRE. Si se trata de acceder a lo desconocido no podemos producir creencias limitantes con lo que aprendemos o con las ideas que nos resuenan. El misterio es irracional.

 

UNA COSMOVISIÓN NACIDA DE LA CONSCIENCIA

La palabra COSMOVISIÓN se utiliza mucho en el mundo chamánico y espiritual otorgando gran importancia a ese tipo visión, como si fuera una visión cosmológica, unificadora o trascendente pero no es realmente así. La cosmovisión puede tener una connotación contradictoria para la evolución humana y el despertar de la consciencia.  «Cosmovisión» es la manera de ver e interpretar el mundo.   Pero esa «manera» puede ser subjetiva u objetiva, si es subjetiva surge de la personalidad o el personaje, por tanto está condicionada y limitada, pero si es objetiva surge de la consciencia, por tanto tiene el germen de lo infinito e ilimitado. Según la procedencia de la cosmovisión se abren dos caminos que llevan a destinos muy diferentes con las visiones que se pueden alcanzar, uno el de la mente analítica, racional e identificada con lo que percibe y otro el de la consciencia que no saca conclusiones ni produce definiciones ya que está orientada al misterio.

Por ello la cosmovisión puede originarse en el yo o en la consciencia.  Cuando se origina en el «yo» da importancia al pasado, a lo cultural, moral o tradicional, pero cuando se origina en la «consciencia» no da lugar a asumir lugares rígidos ni definitivos sino que es una posición de no control ante lo desconocido; es una cosmovisión que nos predispone al misterio. Por esta razón lo primero que aporta la cosmovisión que proviene de la consciencia es la consciencia del yo y de todas sus identificaciones.

Puedes buscar, conocer, indagar y explorar, abrirte a sanar y a despertar, pero eso no significa que has de identificarte con ninguno de los logros obtenidos o con las visiones que hayas alcanzado, sino que todos serán datos observables. La consciencia es objetiva por tanto no tiene vinculo con el objeto, tampoco tiene objetivos, por eso puede objetivar, es decir observar sin crear una identificación que produzca dependencia, enganche o identidad.  La observación consciente permite mirar un asunto, una idea, una persona o situación con un carácter objetivo o imparcial prescindiendo de las consideraciones personales o subjetivas. El resultado de dicha observación será absolutamente independiente respecto de la manera de pensar o de sentir del sujeto. El sujeto no está involucrado en el descubrimiento, no se convertirá en el objeto ni el objeto en un sujeto. El sujeto se convierte en objeto cuando proyecta, y el objeto se convierte en sujeto cuando se identifica.

Por ello el trabajo con la observación y la consciencia aporta impredecibles beneficios a la vida humana y evita que surjan trabas o atascos en el camino de la evolución interior.

 

 Alberto José Varela

nosoy@albertojosevarela.com

 

LAS DEFINICIONES QUE LLEGAN DE QUIENES LO EXPERIMENTAN:

Según lo que los miles de participantes a nuestros retiros nos han dicho sobre el método de Evolución Interior®, reproducimos dichas definiciones que son un reflejo vivo de cómo lo han experimentado en sí mismos:

“Es un proceso de reconciliación que permite expandir la esencia”

“Es la manera de hacer posible la tan deseada transformación”

“Es la magia de liberar lo somos sin miedo al rechazo ni al fracaso”

“Es darse cuenta que la única evolución humana posible es desde la consciencia”

“Es el sendero de la maestría interna”

“Es liberar el poder de la potencialidad a través del florecimiento”

“Es la comprensión de que una flor, una galaxia y el ser humano funcionan igual”

“Es fecundar la semilla interior para que habrá y se entregue a la vida”

“Es un proceso en el que poco a poco y casi sin darte cuenta vas entrando a lo más profundo de tu Ser”

“Es un camino en el que lo externo se integra a lo interno, y lo interno se conecta con lo externo”

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