DESCUBRIENDO LOS MIEDOS MÁS PROFUNDOS DEL SER HUMANO. (1ra parte) Si somos capaces y atrevidos de indagar en esta emoción podremos liberarnos de muchas ataduras.

MIEDO: ¿PORQUÉ EXISTE? ¿DE DÓNDE VIENE? ¿QUÉ UTILIDAD TIENE? ¿CÓMO SUPERARLO?

La intima relación que existe entre la cobardía, los bloqueos y las posibilidad de iniciar nuevas etapas de libertad y felicidad.

Hay dos caminos que llevan a distintos destinos y están marcados por la actitud que tenemos ante el miedo. Están los que le plantan cara y los que se dejan dominar, cada grupo construye un tipo de vida muy diferente. El miedo no es el problema sino la actitud que tenemos ante él. Si vivimos en su reinado seremos limitados e infelices, pero si logramos liberarnos podremos ser y hacer todo aquello que nos permita realizarnos.

El MIEDO es un componente instintivo protector, pero también una herencia psico-emocional que proviene de nuestros padres y de muchas generaciones atrás, que se manifiesta en la vida diaria y el futuro de las personas. Es tan pronunciada la diferencia de vida que pueden tener las personas que viven bajo el dominio del miedo y los que lo han transcendido, que merece poner toda la atención a este tema de nuestra cotidianidad.

Si consultamos en el Atlas del Miedo nos encontraríamos con una larga lista de miedos: Miedo a la escasez, miedo al rechazo, miedo a la traición, miedo a la soledad, miedo a la libertad, miedo a los otros, miedo a vivir, miedo a sentir, miedo a confiar, miedo a lo desconocido, miedo al amor, miedo al dolor, miedo a soltar el control, miedo a la entrega, miedo a lo misterioso, miedo a la enfermedad, miedo a la muerte…

Este último miedo quizá sea el único que sobradas razones para existir, ya que tiene por objeto preservar la integridad y la vida de todo ser vivo, por ello no proviene de la mente sino del instinto que no necesita pensar para actuar o reaccionar ante el peligro real.  El miedo es un impulso que puede nacer en la mente (emociones) o en el cuerpo (instinto) y en ambos casos se manifiesta en el cuerpo, en el movimiento, en las decisiones, en los gestos, en la mirada, en cada cosa que hacemos.  Según de donde provenga tiene diferentes intenciones.

Cuando se trata de miedos que no están relacionados con la muerte física, son aquellos que funcionan como dispositivos paralizantes.  La mayoría de ellos nos condiciona definitivamente a quedarnos dentro de límites agobiantes en los que no podemos ser nosotros mismos ni desarrollar nuestra potencialidad. Estos miedos son emocionales, que nacen de un condicionamiento programado para mantener el control.

Se podría decir que el miedo es una de las emociones que tienen más presencia en la vida de un ser humano. Es lo que siempre ha dominado a millones de personas. La mayoría de miedos son creados por la mente que quiere poder, que no quiere sorpresas, que no quiere atravesar situaciones que no puede dominar o que no comprender. Para evitar esos momentos de descontrol e incomprensión crea mecanismos bloqueantes que son disparados por el miedo.

En alguna medida el miedo es la máxima garantía que tiene el condicionamiento humano para no verse obligado a cambiar. El mensaje de fondo es: “ten cuidado” “nunca se sabe lo que puede ocurrir” “no te metas en lo que no conoces” “lo desconocido es peligroso e inseguro” en este sentido el miedo es una huella del pasado que crea surcos para continuar hacia el futuro garantizando la máxima seguridad.

Ayer estuve dentro de un Temazcal con más de 20 personas, lo dirigía Alberto Guzman (chamán mexicano), es una sauna hecha con piedras incandescentes que sirve de preparación para luego inhalar la medicina natural del sapo Bufo Alvarius del desierto de Sonora, era evidente que todos tenían miedo ante tal situación, se aproximaba un momento complicado ya que es una experiencia cumbre que no se puede predecir ni imaginar antes de tenerla, es toda una sorpresa y resulta indescriptible para quienes la han tenido.  Miré a cada uno de ellos a los ojos, parecían gacelas a punto de ser arrojadas a un corral lleno de leones, en sus ojos había un miedo divino, luminoso, consciente…  todos ellos habían venido con miedo a la experiencia, pero a pesar del miedo a lo desconocido confiaban en que esta experiencia les ayudaría mucho para su vida.  Y es eso lo que se veía en su mirada, un miedo trascendido, un miedo que no les limita, por ello sus ojos brillaban, el miedo se estaba transformando en puro coraje. Acabaron esta sesión de Temazcal como guerreros espirituales, con un grito unánime que indicaba que el miedo no les detendría, y que anunciaba el inicio de una nueva etapa en su camino.  Todos aspiraron la medicina del sapo, todos se conectaron con lo más profundo de sí mismos, puede verlo en uno a uno, un paisaje emocionante, lloré como un niño al ver a tanta gente dispuesta a ir más allá de sus miedos para adentrarse en el infinito de la libertad. Recordé tantos momentos en que el miedo no pudo detenerme a mí.

El miedo es la emoción principal de dominación de una persona. Es el reinado de la razón, es el poder que ejerce la esclavitud mientras somete al individuo. El Anhelo de libertad tiene tal encanto que no hay manera de retener a una persona bajo las garras del miedo. La esclavitud es una situación que se mantiene gracias a que el deseo de ser libre todavía no es lo suficientemente fuerte porque está debilitado por el miedo.

La muerte como la libertad, son experiencias cumbres que nos ponen ante un nuevo camino, en mejores etapas y en procesos mucho más elevados.  Cuando aparece la posibilidad de tener una experiencia enteógena, como puede ser tomar la medicina ayahuasca o aspirar la medicina del sapo, que aporta una comprensión de la vida y la existencia, todo el sistema psicoemocional se alerta porque sabe que está ante una situación de muerte, pero no física, sino la muerte de mentiras, de creencias absurdas, de emociones destructivas, de dependencias enfermizas, que nos hacen sufrir en el día a día.

Es obvio que, para acceder a etapas de mayor libertad, felicidad o disfrute tenemos que atravesar y trascender los infundados miedos que tratan de hacernos acobardar ante la posibilidad de que mueran las partes que controlan una vida de sufrimiento.

Cuando preguntamos ¿Por qué no te atreves a hacer o decidir una determinada cosa que te haría libre o feliz? La respuesta más común es: “POR MIEDO”.  Si nos remontamos a los orígenes podremos descubrir que nuestros progenitores tenían miedo de que nos sucediera algo malo o trágico. El miedo de ellos se nos transmite de muchas maneras y luego surge el miedo de defraudarles o de hacerles daño, entonces aparece un miedo cruzado que se intercambia y se potencia entre padres e hijos. Constituyen una sociedad de frustración.  Este es parte del origen de nuestros miedos infundados, por eso en nuestro Programa de Recuperación proponemos extirpar los cordones energéticos que nos tienen atados a nuestros padres, para que solo quede el amor puro que existe hacia ellos y de ellos a nosotros, porque no es preciso mantener sus miedos, sino solo la gratitud y reconocimiento por habernos dado la vida.

Muchas veces pregunto en los Retiros de Evolución Interior ¿Qué harías mañana en tu vida si no tuvieras miedo? Y las respuestas demuestran cuantas ganas tienen las personas de ser libres, cuantos deseos reprimidos, cuantos proyectos escondidos, y cuanto resentimiento por estar bloqueados por el miedo.

Podemos tener mucho miedo, pero al menos no tenemos miedo de hablar del miedo, de indagar en sus raíces, de considerar la posibilidad de liberarnos de él, no permitiendo que rija nuestra vida.

Utilizo el coraje que tienes al leer estas líneas para que te adentres en uno de los nudos más importantes y difíciles de desatar. Siento que si abordamos este tema con profundidad y claridad podremos despejar gran parte de las piedras del camino hacia la realización personal.

Continuaré en próximos días.

Si quieres recibir noticias de cuando se publica el próximo post sobre el miedo, suscríbete al blog.

Alberto José Varela

nosoy@albertojosevarela.com

SI QUIERES PARTICIPAR DE RETIROS CON AYAHUASCA Y/O EL SAPO BUFO ALVARIUS 

experienciacumbre@gmail.com

Compartir

7 comentarios en “DESCUBRIENDO LOS MIEDOS MÁS PROFUNDOS DEL SER HUMANO. (1ra parte) Si somos capaces y atrevidos de indagar en esta emoción podremos liberarnos de muchas ataduras.”

  1. Existe un miedo que he podido presenciar en las sesiones de ayahuasca, un miedo potente y profundo, un miedo paralizante, asesino de anelos; el miedo a nuestra propia sombra, a nuestra propia oscuridad. He visto a muchos valientes claudicar ante ese miedo. Y me resulta muy curioso comprobar que la valentía y la cobardía son indetectables a primera vista; los que aparentan fortaleza y coraje pueden ser los primeros en rendirse ante semejante antagonista, mientras que los débiles y pusilánimes de pronto despiertan y se transforman en guerreros imbatibles.
    Yo que me contaba entre los segundos conseguí vencer ese miedo profundo, miré de frente al pánico, a mi oscuridad, miré mi lado grotesco, mis miserias y fui consciente de que sólo podría vencer al miedo aceptando mi propia mierda, porque todo es parte de mi, hasta la mierda…, y ahí, en la aceptación y el auto-perdón superé todos mis miedos.
    Supongo que cabe la posibilidad de generar nuevos miedos, de crear nuevas sombras inaceptables, de permitir que el ego maniaco tome de nuevo el control de mi vida, pero pongo la atención que soy capaz en cada instante para evitarlo.
    Gracias Alberto por tus reflexiones.

    1. Alberto José Varela

      el miedo no es ningun problema, puede acompañarnos toda la vida, el problema es la actitud cobarde que asumimos ante el miedo. Si conectas con el coraje entonces el miedo no podrá detenerte en aquello que quieras hacer. ¿quien domina tu vida? el miedo o el coraje.
      Ten el valor de darte el permiso para vivir desde la valentía, y el miedo dejará de dominarte.

      1. Diego Alberto Fernández Canto

        Sólo se vuelve tentador, por ahora, darse permiso. El miedo parece una energía tan grande. Ay ! el miedo, es tan placentero que sólo con pensar en tocarlo asusta.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba