FALSO EMPODERAMIENTO Y BÚSQUEDA DE REALIZACIÓN. (2da parte) Un paso tan necesario como transitorio en el camino de la espiritualidad.

QUERER VOLAR ES QUERER PODER. 

El profundo anhelo que surge del corazón humano de comprobar que se puede.

DEDICADO A MARÍA AMADO.

Ser libres es lo único que puede permitirnos volar en la dimensión auténtica de lo que eso supone.  Mi experiencia consistió en liberarme cuando estuve encerrado en una cárcel durante 14 meses. En el noveno mes de estar en la prisión nació mi libertad, eso fue en agosto del 2009.  Eso me hizo replantearme todo lo que creía acerca de la Libertad, antes pensaba que ser libre era hacer  todo lo que yo quería o deseaba, pero llegué a comprender tan profundamente lo que es SER LIBRE que la luz de mi consciencia ilumino toda la cárcel esa noche que ocurrió, de repente lo podía ver todo, los muros eran transparentes, las rejas eran suaves y delgados hilos colgados como una cortina brillante que me invitaban a atravesarlos para sentir su suaves caricias.  Eso hice, me lancé a ir a todos los lugares a donde quería, no necesité abrir mis alas para volar y escaparme de la cárcel, solo debía atravesar cada rincón de ese penitenciario dando cada paso respirando conscientemente mi realidad, observando la ilusión de lo que me limitaba; la experiencia fue reveladora y disparadora de infinitas ideas y canalizaciones del más allá, de hecho que me dedico a transmitir todo lo que esa noche me llegó; pero en ese momento estaba físicamente adentro de una cárcel, ella fue la situación en que mi alma eligió para que tuviera la experiencia del despertar.

En ese momento se acaban todas las tonterías, se desvanece el deseo de ser libres, de abrir las alas o de incluso volar, porque se llega a comprender que interiormente ya estamos volando o mejor dicho cayendo hacia el infinito que nunca se acaba. Nunca más tuve la idea de querer volar, pero en los últimos años nunca he trabajado tanto, nunca antes hacia escrito tanto ni había dado tantas conferencias, seminarios, porque comprender que ya estamos en las alturas no significa abandonar la responsabilidad sino más bien asumirla de una vez para siempre.

Hacía unos diez años que había grabado un CD que se titula ALAS PARA VOLAR. En donde relato con mi voz y música de fondo la experiencia que había tenido de abrir mis alas para volar. Ahora me estaba dando cuenta de esa necesaria pero transitoria experiencia de volar.

Ayer leí un comentario de un hombre mexicano de profesión abogado que leyó mi articulo anterior sobre el falso empoderamiento, es realmente clarificador lo que cuenta:

Mi nombre es Oscar. Por algún tiempo de mi vida he estado jugando a creer que podía, hice mía esa creencia del couching, como pude entenderla, de que sí creía que podía entonces podía, entonces hice muchas cosas que no podía, al final me derrumbé, me caí; tuve que renunciar a muchas cosas.

En una sesión de yopo me di cuenta de que no tenía ni idea de nada; cualquier plan, cualquier estrategia, cualquier idea, se volvía nada. Hoy ya no tengo ganas de competir, no tengo ganas de demostrar que puedo. A veces me descuido y lo hago como reacción, pero cuando me detengo a pensar, me doy cuenta de que en realidad no quiero meterme en un montón de problemas para demostrar a otros o a esa parte de mí que necesita saber que puedo.

Se ha abierto un canal en el que algunas cosas se me facilitan sin siquiera pensar si puedo o no puedo. Sólo llegan. A veces me siento en un mar infinito de intensiones en donde no se sabe cuál prosperará. Que es lo que sucederá. Me dedico a la abogacía y a veces me tengo que enfrentar a la pregunta: ¿El asunto se gana o se pierde? ¿Puede usted ganarlo? A veces no sé qué contestar, a veces respondo que yo no ganaré, les digo será su contraparte la que pierda, a veces sólo les garantizo que los defenderé dando lo mejor de mis conocimientos y de mi experiencia. En ese limbo y en recientes fechas me he estado sintiendo sólo, con ganas de enamorarme de ilusionarme con alguna mujer y volverme loco como en las pelicular de amor.

Al leer este artículo sobre el falso poder me doy cuenta de que quizás este personaje está reculando y quiere ilusión. A toda costa. Y quizás este deseo de enamorarme que hoy me invade, sea otra mentira más. Sólo eso.  Saludos a todos.

 

Hola Oscar, la necesidad de amar y ser amados es la parte más sutil y sensible de esta ilusión en la que nuestro cuerpo y ego quiere aferrarse a cualquier cosa para ser eternos en el plano material, pero desde nuestra alma ya sabemos que la experiencia del AMOR es la ultima frontera en la que lo aparente puede seguir siéndolo, para de repente morir a la incondicionalidad. Mas allá del amor no hay nada, o mejor dicho está el TODO. No atravesar la experiencia del amor con otros es como no atravesar la búsqueda de falso poder. Por eso quienes viven en el falso poder no están abiertos al amor. Abrirnos al amor, a amar y ser amados es el remate final del falso poder. Hace poco lo vi en el rostro de un hombre que ante muchos presentes una mujer le declaró su amor. La resistencia de ese hombre al AMOR, no a ella, ha sido la muestra del falso poder en el que vive.

Quienes estamos en un camino de realización y transcendencia estamos haciendo de todo para seguir dando pasos y cruzando fronteras. Parte de ese trayecto de sanación consiste en recuperar el poder, y es obvio que todo lo que hagamos por recuperar el poder no nos lo dará porque el auténtico poder no se busca ni se puede hacer nada para recuperarlo, sencillamente porque ya está, pero sepultado en un cumulo de ideas imaginarias de lo que somos y creencias de superioridad e inferioridad.

Cuando en este proceso nos planteamos volar o demostrarnos que podemos, entonces surgen las opciones de falso y necesario empoderamiento.  Ahí es donde ayudan mucho las técnicas, los métodos, las prácticas orientales y las medicinas de “poder”, porque nos permiten sustituir creencias que generan baja estima por creencias que producen alta estima, entonces es cuando nos vemos que tenemos alas y que podemos volar. Otra capa de la ilusión.

Esta experiencia es maravillosa siempre que seamos conscientes de que hay que trascenderla, porque sino nos quedaremos atrapados en esa nueva y renovada creencia que valemos, podemos y sabemos cómo hacerlo. Al final la experiencia de volar queda reducida a la satisfacción de un deseo del ego de sentirse más.

Ya que estoy en la labor de ir contando cosas que nunca antes había dicho sobre mí, y que estoy decidido a compartirlo todo, quiero acabar este artículo dándote una pauta para que consideres en tus próximas decisiones de empoderamiento: “SOLO LA ENTREGA INCONIDICIONAL TE ABRIRÁ LA PUERTA DEL PODER INTERNO”.  Yo me entregué a la cárcel, al hecho de estar encerrado, me entregué a todo lo que estaba ocurriendo, me convertí en discípulo obediente de los designios de la vida.  Lo que despertó mi consciencia fue eso y nada más que eso, LA RENDICIÓN A LO QUE ES. LA OBEDIENCIA A LO QUE SE ME DECIA. LA ENTREGA DESDE MI SER A LO QUE ME TOCABA ATRAVESAR.

Todo lo demás que te pueda contar es puro cuento. Y espero que me sigas leyendo tanto cuento, porque siempre voy a entremezclar todo tipo de cuentos e historias con la esencia de lo que es SER LIBRE.

Para ello tengo que seguir durmiéndome y despertando vez tras vez. La limitación está en quedarse dormidos para siempre, por eso insisto que creer que tenemos alas para volar y lanzarnos a una supuesta experiencia sin limites es un sueño más. Si lo estás soñando espero que estas palabras te despierten. Cuando seas libres, como dijo Oscar desde México:“Se ha abierto un canal en el que algunas cosas se me facilitan sin siquiera pensar si puedo o no puedo. Sólo llegan”  Así es como funciona este reencuentro paulatino con la esencia, se va activando poco a poco; Comenzarán a ocurrirte cosas inexplicables que te mostrarán la llegada del verdadero poder.

 

Alberto José Varela

nosoy@albertojosevarela.com

 

RED BULL & AYAHUASCA. La ilusión de tener alas para volar. (1ra parte)

Compartir

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba