¿POR QUÉ NO QUEREMOS CAMBIAR? Una pregunta muy tonta; ¡Porque es tan fácil y cómodo seguir igual…!

TE HAGO UNA PREGUNTA COMPLICADA: ¿QUIERES CAMBIAR? Pero no la respondas antes de leer este artículo.

“Es muy raro que alguien quiera cambiar” Osho.

Grandes maestros de todos los tiempos han propuesto de una y mil maneras que las personas cambien, todos ellos sabían de las profundas e inconscientes resistencias a dejar lo cómodo, seguro y conocido; conscientes de la dificultad que posee al ser humano para realizar cambios, han dado mensajes esperanzadores y entusiastas,  y han creado todo tipo de técnicas para inspirar y facilitar el cambio, pero las millones de personas que han tenido acceso a ellos y a sus propuestas, en su gran mayoría solo han hecho cambios para que todo siga siendo igual.  Aun así ha habido unos pocos, pero muy pocos que se han atrevido a cambiar de verdad.

El cambio al que desde siempre se han referido los maestros es un cambio trascendente, una auténtica transformación.  Se trata de realizar una secuencia de cambios tan significativos y profundos que la persona ya no es reconocible en términos psicoemocionales, en sus gestos, en cómo se comporta, como respira, come, duerme, camina, habla o responde. Pero todos esos cambios externos, cuando se manifiestan y se sostienen en el tiempo, es porque provienen de una transformación interior.  Se le ha llamado LA ALQUIMIA DE LO INTERNO O LA ALQUIMIA DE LA TRANSFORMACIÓN. Vamos a adentrarnos en esta ingeniería del cambio humano.

Uno de los maestros que marcó el rumbo en el trabajo espiritual y psicoterapéutico de Gurdieff, le dijo en un momento de su búsqueda cuando visitaba la India: “Si vas a trabajar con el cambio en las personas debes saber algo fundamental: o lo cambias todo o no cambias absolutamente nada, porque cualquier situación intermedia creará más sufrimiento”. 

Es justamente esas miles de situaciones intermedias las que han adoptado la gente de la nueva era, los millones de discípulos, pacientes o seguidores que ha habido en miles de años.  Muy pocos son los que han cambiado todo. Y es evidente en el mundo que hay una tremenda resistencia a cambiar, sobre todo a nivel individual. Se quiere cambiar a la sociedad, al mundo, al ser humano, al sistema, pero las personas a nivel individual no quieren cambiar.

Hay un gran mercado mundial de gente que DICE que quiere hacer cambios en su vida, quieren que su vida cambie pero ellos no quieren cambiar nada en sí mismos para que su vida cambie, en el fondo solo quieren cambiar las apariencias, mejorar algunos aspectos de su vida para hacerla más llevadera, calmar los síntomas o resolver transitoria y superficialmente los problemas que se les presentan; porque si se animan a resolverlos de raíz, deberán hacer cambios muchos más profundos, que son mas laboriosos y requieren de más coraje, porque todo aquel que se proponga hacer una transformación deberá enfrentarse a amigos, familiares y una sociedad toda que le pedirá explicaciones ¿Dónde está el que conocíamos?. Es evidente que “los otros” han creado la mentira de lo que somos, y no quieren que eso cambie. Lo exterior nos ha creado tal como somos, pero nos hemos creído que eso que somos era una manera de ser propia, decidida por nosotros mismos. Lo que mostramos a los otros acerca de lo que somos nos crea un compromiso de seguir siendo igual, de ser coherentes manteniendo las mismas formas.  Si cambiamos es como si estuviéramos estafando a todos los que nos conocen.

La evolución interior es una gestión de cambio que opera en el querer.  Es antinatural e involutivo que no queramos cambiar. Todo está cambiando en el universo, todo está evolucionando, pero las personas nos negamos al cambio en la manera de ser,  y con ellos nos desconectamos de la energía más poderosa que existe, LA ENERGIA DE LA TRANSFORMACIÓN.  No querer cambiar es tan absurdo como trágico, pero no lo podemos ver o reconocer. Por ello es preciso realizar un cambio inicial y básico en el QUERER.

Si no quieres cambiar, puedes llegar a querer cambiar si evolucionas interiormente. Y si afirmas que quieres cambiar, es probable que tengas que cambiar esa creencia que tienes de que quieres, pues por lo general la gente que dice que quiere cambiar se miente a si misma. Cuando se le plantea los cambios que deben hacer, se dan cuenta que no querían cambiar.  De una u otra forma es preciso replantear el QUERER, y esa es la evolución de la que hablo ahora.

Un pequeño cambio puede ser de gran importancia en un proceso de transformación, pero hay que abrirse a un pequeño gran cambio. Cambiar la alimentación es un gran cambio, pero no garantiza que cambie tu vida. Cambiar de ropa o maquillaje, cambiar de amigos o religión, cambiar de trabajo o pareja, son cambios importantes pero no garantizan que se produzca una transformación en la vida. La ingeniería de la transformación que propongo supone la utilización de técnicas confrontadoras orientadas al caos, la confusión, al desorden y al fluir natural. A partir de la confrontación algo puede comenzar a suceder.

Si realmente quieres cambiar, accederás a la comprensión de los cambios que necesitas hacer para actualizarte y ponerte a tono con la existencia y la vida. Los humanos llevamos miles de años atrasados en lo que respecta a la evolución de la consciencia. Para poder ponernos al día con los secretos de la vida y el ritmo de la existencia, tendremos que realizar unos cambios básicos, que en conjunto son la llave maestra para que toda nuestra vida cambie.

Los 7 grandes cambios que dan acceso a una transformación son:

  1. Cambio de estado. De ser espectador a ser participante.

  2. Cambio en la respiración. De lo superficial a lo profundo.

  3. Cambio de Decisión. Del pasado al presente.

  4. Cambio de Tempo. Del letargo a la acción.

  5. Cambio de Percepción. De la interpretación a la observación.

  6. Cambio de centro. De la mente al corazón.

  7. Cambio de actitud. De afuera hacia dentro.

ACERCA DEL PRIMER CAMBIO: CAMBIAR DE ESTADO:  Es probable que tu respuesta a la pregunta que he formulado sea que sí quieres cambiar, pero para que eso ocurra hace falta un segundo querer, es querer hacer lo que haya que hacer para que el cambio acontezca. No esperar a que el cambio ocurra sino ser parte activa del proceso de transformación siendo PARTICIPANTE del proceso y no un mero espectador. Ese es el inicio de un proceso de cambio.

Dejar de ser un espectador que mira y no se quiere involucrar, a pasar a ser un PARTICIPANTE, es el primer gran cambio que proponemos en los Retiros de Evolución Interior. Por ello le llamamos “PARTICIPANTES” a quienes vienen a nuestros retiros, pero en muchos casos resulta muy complicado hacer que se entreguen a la experiencia, que se abran a sentir, que se responsabilicen de la decisión que han tomado de venir a “PARTICIPAR” y no a ser meros testigos o curiosos observadores de lo que sucede.

Si aun no has sido un PARTICIPANTE a nuestros retiros, te lo aconsejo al 100 %, será una experiencia trascendente en tu vida, lo está siendo en cientos o miles de personas. Si ya eres PARTICIPANTE de nuestros retiros, te sugiero que continúes siendo PARTICIPANTE de tu propia vida, haciéndote cargo de tus actos y decisiones, involucrándote completamente en todo lo que hagas y experimentes.

Continuaré profundizando en estos 7 cambios básicos para un proceso de transformación.

Alberto José Varela

nosoy@albertojosevarela.com

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1 comentario en “¿POR QUÉ NO QUEREMOS CAMBIAR? Una pregunta muy tonta; ¡Porque es tan fácil y cómodo seguir igual…!”

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