SANANDO LA PERCEPCIÓN DE ESTAFA (1ra parte) ¿Por qué percibimos que el otro es incorrecto, imperfecto o negativo?

NOSOTROS SOMOS MALOS, INCORRECTOS; UNOS ESTAFADORES…

Nosotros somos “los otros” para ti. Y tú eres “el otro” para nosotros. Entre todos esos “otros” hay un problema que resolver.

 

Lo que el otro dice acerca de mi es verdad. Mejor dicho, es SU verdad. Es decir, una interpretación que hace acerca de mí basada en la reacción que le provoca mis actos. En alguna medida es como si yo me hubiera vuelto el dueño de sus reacciones, pues según lo que hago el otro reacciona con ataques.  Este es el juego humano que ha creado tantas guerras y conflictos. En realidad no es que yo me haya hecho dueño del otro, sino que el otro ha dejado de ser dueño de sí mismo, entonces me odia. Entonces REACCIONA, se vuelve REACTIVO, necesita PROYECTAR…  que significa poner en el otro lo que uno mismo no puede aguantar o reconocer en sí mismo.

En este sentido es verdad lo que dicen de nosotros como organización, que “SOMOS ESTAFADORES”; lo somos para quienes trabajan creando (involuntariamente) dependencias a sustancias, a chamanes, a maestros, a técnicas o a rituales. Estamos estafando a quienes están apegados a la historia, a las formas y a las tradiciones.  Porque estamos creando nuevas formas de acercamiento a lo propio profundo desde la independencia y la libertad.

Somos estafadores para todos aquellos que creen que cuando vienen a un retiro nuestro, compran una entrada al cine y pretenden que les pasen una película espectacular, son los que buscan “efectos” “sensaciones” “alucinaciones”,  pero nuestro propósito apunta a entrar en el interior, no a salir a hacer paseos turísticos por las galaxias, ya que la vida es en este planeta, y todos los que se proponen salir del cuerpo para viajar por el cosmos es porque aun no son felices en su propio cuerpo y en la realidad que les toca vivir.

Para ellos es decepcionante que les llevemos a lugares profundos en donde puedan comprender su infelicidad, donde puedan tener un vislumbre de cómo el control que tienen sobre sus vidas no les deja tener la experiencia trascendente. Porque, quienes se resisten a ver las causas de sus bloqueos dirigen la atención hacia fuera. Lo que buscan es escaparse y aliviar el sufrimiento, pero no resolverlo. Pero ellos son bienvenidos a nuestros grupos, a mí personalmente me encantan, porque veo la potencialidad que tienen y que no reconocen en sí mismos. Es un desafío contactar con gente así.

De la cantidad cada vez más creciente de gente que asiste a nuestros eventos, la mayoría agradecen y apoyan nuestra propuesta asegurando: “ESTO ES LO QUE ESTÁBAMOS ESPERANDO”, mientras que otros, la minoría, se sienten estafados porque no les dimos lo que querían o buscaban. A todos ellos les invitamos a regresar a otro retiro sin tener que pagar nada. Pero por lo general no quieren regresar, porque, no es que no les dimos lo que prometemos, sino que no les dimos lo que ellos querían o esperaban recibir,  y saben que no se lo vamos a dar aunque regresen mil veces, ya que nosotros damos lo que sentimos dar, no lo que otros nos exigen, y si aquello que entregamos coincide con lo que «otros» buscan… BINGO.  Ha sucedido un encuentro mágico entre emisor y receptor.

Lo que cada participante quiere, cuando asiste a un retiro, es una proyección de su propia necesidad, cada uno sabe con qué necesidad viene. Lo que nosotros ofrecemos también es una proyección de nuestra propia necesidad, la de conducir a los participantes a su maestro interno, a recuperar su poder; y es eso lo que proponemos a todos, pero no todos quieren recuperar su poder interior.

En este sentido, todo encuentro entre humanos es producto de proyecciones, si somos conscientes de ello podemos invertir la dirección de la energía hacia adentro, y en vez de querer exigir al otro, aceptarle tal cual es; siendo receptivos a lo que nos quiere dar.  Cada participante viene a dar algo, y cada facilitador, terapeuta o chamán también vienen a dar algo. Si todo eso se suma y se fusiona en una energía de sanación, todos nos llevamos la medicina puesta. Pero para poder recibir lo que otro nos quiere dar, primero debemos dejar de estar a expensas del otro. Es un proceso de reconciliación, y es la esencia de la sanación.

Dejar de estar fuera es algo muy complicado, pero tan posible como satisfactorio. Casi todos los seres humanos estamos y vivimos a expensas del exterior.  Según lo que dicen, piensan o hacen… entonces reaccionamos; como si fueran dueños de nosotros mismos. Pero cuando se recupera el poder de decidir por y para uno mismo, aparece una autoridad interna que permite trascender a los otros. De esta manera dejamos de sentir la necesidad de proyectar la ira o la exigencia hacia los demás, porque ya no nos pueden manipular. Odiamos al otro, cuando nos domina y no nos  permite ser libre.

“El miedo más grande en el mundo es a “la opinión” de los demás, es el miedo al “qué dirán”,  el momento en que tú ya no temes a la gente, no eres más una oveja, entonces te vuelves un león. Un gran rugido surge en tu corazón, ¡El rugido de la libertad!”. Osho

Sólo recuperando la libertad que los otros nos arrebataron, podremos comenzar a amarles.

Libérate de mí. Yo también voy a liberarme de ti, incluso aunque tú no te liberes de mí. Entonces podemos compartir todo sin ningún conflicto.

Yo escribo, tú lees. Tú emites una necesidad, yo la percibo. Yo envío un mensaje y tú lo aceptas o rechazas.

tu me criticas o me admiras, yo recojo tu percepción, y la respeto. Tu eres ese otro que me enseña a sanarme a mí.

No hay ningún problema en ello, si nos respetamos y nos ayudamos a ser libres unos a otros. Podemos estafarnos mutuamente, y en la comprensión mutua abriremos un camino de reconciliación.

 

GRACIAS A TODOS ESOS OTROS, PORQUE FORMAN PARTE DE LA MÁGICA FÓRMULA DE SANACIÓN DE MI MISMO.

 

Alberto José Varela

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4 comentarios en “SANANDO LA PERCEPCIÓN DE ESTAFA (1ra parte) ¿Por qué percibimos que el otro es incorrecto, imperfecto o negativo?”

  1. Que bueno.
    Estafémonos sin alevosía, con cariño, en el aprendizaje 😉

    Me gusta la energía de sanación. Así siempre mejor.

    Nos vemos pronto!, un saludo y muchas gracias x el texto, a mi me llega! 🙂

    1. Alberto José Varela

      sí, ven a probar, a sentir, a disfrutar la experiencia, no solo de la ayahuasca, es mucho mas que eso. y luego podemos hablar sobre la base de lo visto y sentido.

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